En la tarde del 23, mi padre me cortó el pelo, me dejó bastante bien la verdad, estaba contento con el corte de pelo. Después, me duché, me vestí y me fui al local con mis amigos un rato ya que tenía a las 19:15 clase en la autoescuela, mi 8ª clase de conducir, en la cual dimos una vuelta mientras conducía. Alguien me llamó al móvil que no pude coger lógicamente. Y continué al volante haciéndolo lo mejor que podía. Al terminar, José, el profesor, me dijo que tenía que firmar un papel por todas las clases que he dado. Le di el papel de la clase que acabábamos de dar y nos despedimos felicitándonos la Navidad. Entré en la autoescuela para elegir el horario de la semana siguiente y me fui. Al salir recordé la llamada que me hicieron mientras conducía, así que miré el móvil y ¡coño! era uno de mis mejores amigos, Le llamé:
-Tú, ¿Dónde estás?
-Tú, ¿Dónde estás?
-En la autoescuela.
-¡No jodas! Acabo de salir yo de ahí. Espera que vuelvo.
Colgué y entré otra vez. El dependiente y su novia estaban fumándose un piti en la puerta y me miraron con cara de: ‘¿Qué se te ha olvidado?’ y dije que tenía un amigo en la planta de arriba y yo sin saberlo. Subí y volví a bajar con mi amigo. Me lo llevé al local. Pasamos toda la tarde allí de risas como siempre. Echamos una play y hubo un accidente con los briks de leche y unos destornilladores… digamos que.. ¡quedó el suelo guapo!. A eso de las 23:00 salimos del local unos amigos y yo
para irnos a casa. Nos despedimos y me quedo con mi amigo (el de la autoescuela). Llegamos a mi portal, nos despedimos y me subí, me hice un sándwich de salchicha y me quedé viendo la peli que estaban viendo mis padres: ’16 Calles’ protagonizada por Bruce Willis. La verdad es que me gustó. Es una historia que tenía como moraleja que las personas podemos cambiar para bien y se da importancia al valor de la honradez. Después de la película me conecté al msn y al tuenti. Una de las personas con las que hablé fue Laura que seguía sin saber lo que yo estaba tramando. Después de que desconectara me puse a pensar y decidí que era el momento de pasar a la 2ª parte de mi plan locura. Serían las 2 a.m. cuando me preparé para salir de casa, cogí la cinta aislante, las tizas y los carteles. Salí del portal a las 2:21 y en unos veinticinco minutos andando llegué a casa de Laura y la verdad, es que a pesar de estar acostumbrado a andar se me hizo un poco largo el camino.
Por todo lo que pensaba, no me creía lo que iba a hacer y hoy día, sigo sin creérmelo. Por fin llegó el momento de la verdad. Puse un cartel enfrente del portal e hize un reconocimiento de la zona para elegir dónde poner el resto de carteles. Una vez colocados empecé a dibujar flechas por el suelo que llevasen de un cartel a otro y cuando estaba dedicándome a este trabajo apareció por mi espalda un hombre joven y empezó una conversación:
para irnos a casa. Nos despedimos y me quedo con mi amigo (el de la autoescuela). Llegamos a mi portal, nos despedimos y me subí, me hice un sándwich de salchicha y me quedé viendo la peli que estaban viendo mis padres: ’16 Calles’ protagonizada por Bruce Willis. La verdad es que me gustó. Es una historia que tenía como moraleja que las personas podemos cambiar para bien y se da importancia al valor de la honradez. Después de la película me conecté al msn y al tuenti. Una de las personas con las que hablé fue Laura que seguía sin saber lo que yo estaba tramando. Después de que desconectara me puse a pensar y decidí que era el momento de pasar a la 2ª parte de mi plan locura. Serían las 2 a.m. cuando me preparé para salir de casa, cogí la cinta aislante, las tizas y los carteles. Salí del portal a las 2:21 y en unos veinticinco minutos andando llegué a casa de Laura y la verdad, es que a pesar de estar acostumbrado a andar se me hizo un poco largo el camino.
Por todo lo que pensaba, no me creía lo que iba a hacer y hoy día, sigo sin creérmelo. Por fin llegó el momento de la verdad. Puse un cartel enfrente del portal e hize un reconocimiento de la zona para elegir dónde poner el resto de carteles. Una vez colocados empecé a dibujar flechas por el suelo que llevasen de un cartel a otro y cuando estaba dedicándome a este trabajo apareció por mi espalda un hombre joven y empezó una conversación:
-¿A dónde vamos?
-Hacía allá. ¿No ves las flechas?
-Sí, espero que no nos lleve hasta un precipicio.
-No (risas).. Es para darle una sorpresa a una amiga. He colocado unos carteles que tienen cada uno una parte de una frase y la frase es <<Si tuviera tres deseos, te pediría tres veces>>
-Esa chica te gusta ¿No?
-Esa chica te gusta ¿No?
-Sí..
-Yo también he hecho locuras por alguna chica que me gustaba.
-¿Cómo qué?
-¿Cómo qué?
-Como dar vueltas con el coche por su barrio a ver si la veía, pero tú eres muy original, me gusta tu idea.
-Gracias.
Mientras teníamos esta conversación seguíamos caminando y yo pintando flechas de tiza en el suelo hasta que llegamos al final, al último cartel. Puse en el suelo ¡Llegaste! y era el momento de la despedida de mi nuevo amigo.
-Bueno ya está hecho. Me voy para casa. Encantado.
-Que te salga todo bien. Por cierto ¿Cómo te llamas?
-Carlos ¿y tú?
-Juan.
-Buenas noches.
-Buenas noches.
Comencé mi camino de vuelta a casa deshaciendo mis pasos, comprobando que estaban todas las flechas visibles en el suelo y todo correcto. Volví por Doctor Esquerdo y sin apenas darme cuenta llegué a Manuel Becerra. Esa plaza fue testigo de la primera vez que quedé con Laura..ese banco donde alguna vez me tocó esperarla y otras veces le tocó a ella esperarme a mí. Se me hizo mucho más corto que la ida y en seguida me encontraba entrando en el portal, el cual tenía la luz encendida y pensé: ‘¿Será mi hermano el que ha encendido la luz?’. Empecé a subir y a medio camino oí una puerta que se cerraba despacio y me reafirmaba que sería mi hermano. Abrí despacio y apareció él, que efectivamente acababa de llegar.
Se produjo un momento de risas entre nosotros por la situación, estuvimos un rato hablando y nos fuimos a dormir. Cuando me acosté empecé a escribir el sms a Laura para dejárlo preparado y enviárselo por la mañana. Se lo escribí y dándole vueltas a todos los hechos me quedé dormido con el móvil en la mano y fue sobre las 8 de la mañana cuando me desperté. Me acordé de lo del sms que solo tenía que darle a ‘enviar’, Lo hice y me volví a quedar dormido como una hora o algo así. Me hubiese gustado seguir durmiendo pero los ronquidos de mi hermano me lo impedían. Me puse a recordar todo lo de los carteles, las flechas en el suelo, la conversación con ese tal Juan y todo lo recordé como su hubiese sido un sueño, y por último, miré el último mensaje que le envié que ponía: ‘Buenos días te he dejado un mensaje en la calle, sólo tienes que seguir las flechas del suelo hechas con tiza. Empieza cruzando al centro de la calle luego camina y encuentra las caras que tienen algo que decirte. Buena suerte’. Una vez que leí esto me di cuenta de que, por mucho que mis recuerdos parecieran un sueño, lo que había hecho era 100% real.
Se produjo un momento de risas entre nosotros por la situación, estuvimos un rato hablando y nos fuimos a dormir. Cuando me acosté empecé a escribir el sms a Laura para dejárlo preparado y enviárselo por la mañana. Se lo escribí y dándole vueltas a todos los hechos me quedé dormido con el móvil en la mano y fue sobre las 8 de la mañana cuando me desperté. Me acordé de lo del sms que solo tenía que darle a ‘enviar’, Lo hice y me volví a quedar dormido como una hora o algo así. Me hubiese gustado seguir durmiendo pero los ronquidos de mi hermano me lo impedían. Me puse a recordar todo lo de los carteles, las flechas en el suelo, la conversación con ese tal Juan y todo lo recordé como su hubiese sido un sueño, y por último, miré el último mensaje que le envié que ponía: ‘Buenos días te he dejado un mensaje en la calle, sólo tienes que seguir las flechas del suelo hechas con tiza. Empieza cruzando al centro de la calle luego camina y encuentra las caras que tienen algo que decirte. Buena suerte’. Una vez que leí esto me di cuenta de que, por mucho que mis recuerdos parecieran un sueño, lo que había hecho era 100% real.
A lo largo de la mañana miraba en el chat si ella se conectaba, así sabría que se habría levantado y visto el mensaje. Al final se conectó y me habló y me dijo algo como ‘tengo mieo’ para hablarme de todo esto pero yo estaba ayudando a mi madre y le dije que no podía hablar y luego por la tarde pasó algo parecido; yo ayudaba a mi madre a preparar la cena de Noshebuena y ella me preguntó que si era yo el que le dejaba mensajes por la ciudad. Quise contestarla y contarle todo pero por la falta de tiempo no contesté. Sabía que no contestar haría que reafirmase cada vez más sus pensamientos pero me daba igual, quería que lo supiera y sólo quería un buen momento para decirle todo lo que siento y todo lo que quería osease: ELLA.

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