Le voy a cobrar a tus labios tus miradas ,,,
¿Quién de aquí es perfecto?, nadie.
Entre síes y noes enfrentados, la razón se la llevó el aire.
Entre síes y noes enfrentados, la razón se la llevó el aire.
"Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Sólo soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu, no me asignes la tuya... "
Tantas emociones aquí no caben..
domingo, 30 de enero de 2011
Él. Segunda parte.
En la tarde del 23, mi padre me cortó el pelo, me dejó bastante bien la verdad, estaba contento con el corte de pelo. Después, me duché, me vestí y me fui al local con mis amigos un rato ya que tenía a las 19:15 clase en la autoescuela, mi 8ª clase de conducir, en la cual dimos una vuelta mientras conducía. Alguien me llamó al móvil que no pude coger lógicamente. Y continué al volante haciéndolo lo mejor que podía. Al terminar, José, el profesor, me dijo que tenía que firmar un papel por todas las clases que he dado. Le di el papel de la clase que acabábamos de dar y nos despedimos felicitándonos la Navidad. Entré en la autoescuela para elegir el horario de la semana siguiente y me fui. Al salir recordé la llamada que me hicieron mientras conducía, así que miré el móvil y ¡coño! era uno de mis mejores amigos, Le llamé:
-Tú, ¿Dónde estás?
-Tú, ¿Dónde estás?
-En la autoescuela.
-¡No jodas! Acabo de salir yo de ahí. Espera que vuelvo.
Colgué y entré otra vez. El dependiente y su novia estaban fumándose un piti en la puerta y me miraron con cara de: ‘¿Qué se te ha olvidado?’ y dije que tenía un amigo en la planta de arriba y yo sin saberlo. Subí y volví a bajar con mi amigo. Me lo llevé al local. Pasamos toda la tarde allí de risas como siempre. Echamos una play y hubo un accidente con los briks de leche y unos destornilladores… digamos que.. ¡quedó el suelo guapo!. A eso de las 23:00 salimos del local unos amigos y yo
para irnos a casa. Nos despedimos y me quedo con mi amigo (el de la autoescuela). Llegamos a mi portal, nos despedimos y me subí, me hice un sándwich de salchicha y me quedé viendo la peli que estaban viendo mis padres: ’16 Calles’ protagonizada por Bruce Willis. La verdad es que me gustó. Es una historia que tenía como moraleja que las personas podemos cambiar para bien y se da importancia al valor de la honradez. Después de la película me conecté al msn y al tuenti. Una de las personas con las que hablé fue Laura que seguía sin saber lo que yo estaba tramando. Después de que desconectara me puse a pensar y decidí que era el momento de pasar a la 2ª parte de mi plan locura. Serían las 2 a.m. cuando me preparé para salir de casa, cogí la cinta aislante, las tizas y los carteles. Salí del portal a las 2:21 y en unos veinticinco minutos andando llegué a casa de Laura y la verdad, es que a pesar de estar acostumbrado a andar se me hizo un poco largo el camino.
Por todo lo que pensaba, no me creía lo que iba a hacer y hoy día, sigo sin creérmelo. Por fin llegó el momento de la verdad. Puse un cartel enfrente del portal e hize un reconocimiento de la zona para elegir dónde poner el resto de carteles. Una vez colocados empecé a dibujar flechas por el suelo que llevasen de un cartel a otro y cuando estaba dedicándome a este trabajo apareció por mi espalda un hombre joven y empezó una conversación:
para irnos a casa. Nos despedimos y me quedo con mi amigo (el de la autoescuela). Llegamos a mi portal, nos despedimos y me subí, me hice un sándwich de salchicha y me quedé viendo la peli que estaban viendo mis padres: ’16 Calles’ protagonizada por Bruce Willis. La verdad es que me gustó. Es una historia que tenía como moraleja que las personas podemos cambiar para bien y se da importancia al valor de la honradez. Después de la película me conecté al msn y al tuenti. Una de las personas con las que hablé fue Laura que seguía sin saber lo que yo estaba tramando. Después de que desconectara me puse a pensar y decidí que era el momento de pasar a la 2ª parte de mi plan locura. Serían las 2 a.m. cuando me preparé para salir de casa, cogí la cinta aislante, las tizas y los carteles. Salí del portal a las 2:21 y en unos veinticinco minutos andando llegué a casa de Laura y la verdad, es que a pesar de estar acostumbrado a andar se me hizo un poco largo el camino.
Por todo lo que pensaba, no me creía lo que iba a hacer y hoy día, sigo sin creérmelo. Por fin llegó el momento de la verdad. Puse un cartel enfrente del portal e hize un reconocimiento de la zona para elegir dónde poner el resto de carteles. Una vez colocados empecé a dibujar flechas por el suelo que llevasen de un cartel a otro y cuando estaba dedicándome a este trabajo apareció por mi espalda un hombre joven y empezó una conversación:
-¿A dónde vamos?
-Hacía allá. ¿No ves las flechas?
-Sí, espero que no nos lleve hasta un precipicio.
-No (risas).. Es para darle una sorpresa a una amiga. He colocado unos carteles que tienen cada uno una parte de una frase y la frase es <<Si tuviera tres deseos, te pediría tres veces>>
-Esa chica te gusta ¿No?
-Esa chica te gusta ¿No?
-Sí..
-Yo también he hecho locuras por alguna chica que me gustaba.
-¿Cómo qué?
-¿Cómo qué?
-Como dar vueltas con el coche por su barrio a ver si la veía, pero tú eres muy original, me gusta tu idea.
-Gracias.
Mientras teníamos esta conversación seguíamos caminando y yo pintando flechas de tiza en el suelo hasta que llegamos al final, al último cartel. Puse en el suelo ¡Llegaste! y era el momento de la despedida de mi nuevo amigo.
-Bueno ya está hecho. Me voy para casa. Encantado.
-Que te salga todo bien. Por cierto ¿Cómo te llamas?
-Carlos ¿y tú?
-Juan.
-Buenas noches.
-Buenas noches.
Comencé mi camino de vuelta a casa deshaciendo mis pasos, comprobando que estaban todas las flechas visibles en el suelo y todo correcto. Volví por Doctor Esquerdo y sin apenas darme cuenta llegué a Manuel Becerra. Esa plaza fue testigo de la primera vez que quedé con Laura..ese banco donde alguna vez me tocó esperarla y otras veces le tocó a ella esperarme a mí. Se me hizo mucho más corto que la ida y en seguida me encontraba entrando en el portal, el cual tenía la luz encendida y pensé: ‘¿Será mi hermano el que ha encendido la luz?’. Empecé a subir y a medio camino oí una puerta que se cerraba despacio y me reafirmaba que sería mi hermano. Abrí despacio y apareció él, que efectivamente acababa de llegar.
Se produjo un momento de risas entre nosotros por la situación, estuvimos un rato hablando y nos fuimos a dormir. Cuando me acosté empecé a escribir el sms a Laura para dejárlo preparado y enviárselo por la mañana. Se lo escribí y dándole vueltas a todos los hechos me quedé dormido con el móvil en la mano y fue sobre las 8 de la mañana cuando me desperté. Me acordé de lo del sms que solo tenía que darle a ‘enviar’, Lo hice y me volví a quedar dormido como una hora o algo así. Me hubiese gustado seguir durmiendo pero los ronquidos de mi hermano me lo impedían. Me puse a recordar todo lo de los carteles, las flechas en el suelo, la conversación con ese tal Juan y todo lo recordé como su hubiese sido un sueño, y por último, miré el último mensaje que le envié que ponía: ‘Buenos días te he dejado un mensaje en la calle, sólo tienes que seguir las flechas del suelo hechas con tiza. Empieza cruzando al centro de la calle luego camina y encuentra las caras que tienen algo que decirte. Buena suerte’. Una vez que leí esto me di cuenta de que, por mucho que mis recuerdos parecieran un sueño, lo que había hecho era 100% real.
Se produjo un momento de risas entre nosotros por la situación, estuvimos un rato hablando y nos fuimos a dormir. Cuando me acosté empecé a escribir el sms a Laura para dejárlo preparado y enviárselo por la mañana. Se lo escribí y dándole vueltas a todos los hechos me quedé dormido con el móvil en la mano y fue sobre las 8 de la mañana cuando me desperté. Me acordé de lo del sms que solo tenía que darle a ‘enviar’, Lo hice y me volví a quedar dormido como una hora o algo así. Me hubiese gustado seguir durmiendo pero los ronquidos de mi hermano me lo impedían. Me puse a recordar todo lo de los carteles, las flechas en el suelo, la conversación con ese tal Juan y todo lo recordé como su hubiese sido un sueño, y por último, miré el último mensaje que le envié que ponía: ‘Buenos días te he dejado un mensaje en la calle, sólo tienes que seguir las flechas del suelo hechas con tiza. Empieza cruzando al centro de la calle luego camina y encuentra las caras que tienen algo que decirte. Buena suerte’. Una vez que leí esto me di cuenta de que, por mucho que mis recuerdos parecieran un sueño, lo que había hecho era 100% real.
A lo largo de la mañana miraba en el chat si ella se conectaba, así sabría que se habría levantado y visto el mensaje. Al final se conectó y me habló y me dijo algo como ‘tengo mieo’ para hablarme de todo esto pero yo estaba ayudando a mi madre y le dije que no podía hablar y luego por la tarde pasó algo parecido; yo ayudaba a mi madre a preparar la cena de Noshebuena y ella me preguntó que si era yo el que le dejaba mensajes por la ciudad. Quise contestarla y contarle todo pero por la falta de tiempo no contesté. Sabía que no contestar haría que reafirmase cada vez más sus pensamientos pero me daba igual, quería que lo supiera y sólo quería un buen momento para decirle todo lo que siento y todo lo que quería osease: ELLA.
sábado, 29 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
Él. Primera parte.
Tras sonar varias veces el despertador, lo desconecté; no sé si, por fortuna o por desgracia, me quedé dormido, y cuando iba a levantarme ya casi era la hora de entrar a la facultad. Y claro, teniendo en cuenta todo lo que se me pasaba por la cabeza decidí no asistir a clase pero sí ir a la biblioteca, donde tendría tiempo para reflexionar. Así que, ésta es mi manera de empezar uno de los días más locos de mi vida.
Después de pensar que iría a la biblioteca, conseguí levantarme, y en poco tiempo estaba listo para salir de casa. Me fui haciendo el menor ruido posible ya que mi familia estaba durmiendo. Salí a la calle y ¡joder! ¡qué frío! y todo esto por el viento que soplaba. En ese momento fue cuando me di cuenta de que se me olvidó coger el gorro, pero ya no iba a volver a subir que son 3 pisos sin ascensor, por lo que la pereza me ayudó a seguir mi camino hacia el metro. En el transcurso al metro conecté el mp3 y empezó a sonar ‘Dutty Road’ de Alborosie (estoy realmente enganchado a esa canción). Por fin llegué al metro de Ventas. Cogí un tren de la línea 5, dirección Diego de León, la parada más cercana para llegar a la biblioteca. Una vez allí en la biblioteca, llegué y había bastantes sitios vacios. Al final me senté en el pupitre 029. Dejé mis cosas y me dirigí a los servicios. En el camino a los servicios me encontré con dos compañeros del colegio de toda la vida. Les saludé, fui a echar un trago de agua y volví al pupitre 029 en el que me eché unos cuantos tags.
Después de pensar que iría a la biblioteca, conseguí levantarme, y en poco tiempo estaba listo para salir de casa. Me fui haciendo el menor ruido posible ya que mi familia estaba durmiendo. Salí a la calle y ¡joder! ¡qué frío! y todo esto por el viento que soplaba. En ese momento fue cuando me di cuenta de que se me olvidó coger el gorro, pero ya no iba a volver a subir que son 3 pisos sin ascensor, por lo que la pereza me ayudó a seguir mi camino hacia el metro. En el transcurso al metro conecté el mp3 y empezó a sonar ‘Dutty Road’ de Alborosie (estoy realmente enganchado a esa canción). Por fin llegué al metro de Ventas. Cogí un tren de la línea 5, dirección Diego de León, la parada más cercana para llegar a la biblioteca. Una vez allí en la biblioteca, llegué y había bastantes sitios vacios. Al final me senté en el pupitre 029. Dejé mis cosas y me dirigí a los servicios. En el camino a los servicios me encontré con dos compañeros del colegio de toda la vida. Les saludé, fui a echar un trago de agua y volví al pupitre 029 en el que me eché unos cuantos tags.
Me puse a ver en el iPod un capítulo de la serie Weeds (me encanta). Tras disfrutar de esta serie me puse a escuchar música mientras pensaba si mandarle un sms a Laura. Después de un buen rato y más tags en el pupitre me puse a escribir frases en él. Frases como: ’prefieres arrepentirte de lo que hicistes o de lo que nunca llegaste a hacer porque fuiste cobarde’ del Chojin (gran Mc) y otra frase que me leyó mi madre el domingo en el periódico, de un anuncio que decía: ‘tu actitud es lo que te hace grande, lucha por lo que quieres’. Estas frases me reafirmaban para hacer la locura que iba a hacer pero todavía no tenía la total decisión que necesitaba para mandar el sms, asique me bajé a la calle para comerme la concha de chocolate que cogí de casa porque no me dio tiempo a desayunar y me compré un chicle de fresa en el chino después de haberme comido ya ‘el boyo’ (como ella me llama de manera cariñosa). Mascando chicle volví a la biblioteca, subí las escaleras y me senté en mi pupitre. Por fin, mandé el sms a Laura y ahí empezó todo lo que tenía planeado para ella. En el mensaje simplemente ponía: ‘Pasa un buen día’. Inmediatamente después fui a buscar a mis antiguos compañeros, con los que me había encontrado anteriormente, para pedirles un folio y estudiar escribiendo en él. A las pocas líneas ya me cansé, le di la vuelta y una cara en blanco me esperaba para dejar plasmada mi imaginación. Empezé a hacer un dibujo que tenía más o menos pensado para un modelo de plantilla.
Al rato aparecieron mis amigos para bajar un rato a tomar un descanso. Se sorprendieron al ver que en el folio que me dieron para estudiar estuviera dibujando. Me volví a levantar del pupitre 029 y fui de nuevo al chino pero ahora acompañando a mis amigos que se compraron una bolsa de palomitas de chocolate y fuimos a buscar un sitio donde diese el sol ya que hacía frío. Nos pusimos a hablar sobre cómo nos va en las carreras ya que para todos era nuestro primer año en la universidad, sobre qué vamos a hacer en Nochevieja y resulta que uno de mis amigos y yo íbamos a ir al mismo sitio. Cuando se acabaron las palomitas me volví a sentar en el pupitre 029 que ya casi formaba parte de esta historia. Seguí a lo mío con la música puesta y dibujando y entre unas cosas y otras Laura me llamó al móvil pero al número desde el que le mandé el sms que es un número que ella no tenía. Naturalmente no se lo cogí para que no me descubriera. Eran casi las 11:40, el final de su recreo. Después seguí con lo mismo: música… dibujar… hasta que decidí seguir con mi plan. Me despedí de mis antiguos compañeros y me puse rumbo a casa de Laura. Después de un rato de paseo llegué ya un poco nervioso por lo que pretendía hacer pero no conseguí entrar, se me hacía tarde y tenía que volver a casa.
Volví a casa, ayudé a poner la mesa, comimos y después de comer quedé con otra gran amigo mío para después.
Volví a casa, ayudé a poner la mesa, comimos y después de comer quedé con otra gran amigo mío para después.
Descansé un rato hasta las 16:30 que tenía que salir de casa porque a las 16:45 tenía mi tercera clase de conducir que no fue, lo que se dice ‘sobre ruedas’ ya que estaba nervioso por la misma clase y porque no podía dejar de pensar en todo el plan, mejor dicho, en la locura de plan que tenía pensado. Al terminar la clase eran las 17:30 y a las 17:40 había quedado con mi amigo en el metro de Ventas. Aún no había llegado y tuve que esperarle. Llegó, cogimos la línea 2 y nos bajamos en Goya para ir a casa de Laura y seguir con la locura. El camino se hizo bastante divertido, siempre estábamos con gilipolleces y sin darnos cuenta, llegamos a nuestro destino. Intenté convencerle para que entrara él en el portal por si bajaba ella o algún familiar no me viera a mí pero no lo conseguí asi que tuve que entrar yo. Procedí a cerrar el sobre pero no pegaba la solapa ¡Mierda! ¿¡Qué hacemos!? Entonces se me ocurrió. Al lado hay un estanco y le pedí a la dependiente que si podía pegarlo con celo. De esta manera el contratiempo se resolvió. Otra vez en el portal, llamé a un piso y no contestaba nadie pero justo entraron unos señores y aproveché para entrar yo también. En ese momento estaba nerviosísimo, mi corazón decidió latir más deprisa y yo no localizaba su buzón y mi amigo mirándome desde fuera.
Tras un rato no muy largo pero que se me hizo eterno, encontré su buzón y metí el sobre. Dentro había una nota la cual decía: ‘Hoy, parecía un día normal pero sólo lo parecía.
Tan solo una apariencia, pero en realidad puede ser especial cualquier día normal. Por eso este día normal quiero que sea tu día especial y por qué no un buen día. Por eso te dejo esta canción. ¡Have a Nice Day!' La nota estaba acompañada dentro del sobre por un mp3 con una canción: Have a Nice Day – Bon Jovi. Me tocaba ya salir del portal pero no se abría la puerta. Busqué el típico botón para abrir la puerta pero sin éxito hasta que bajó una señora y lo pulsó ella. Le mandé otro sms para que encontrara el sobre en su buzón. Me costó escribirlo porque el frío y el viento quitaban agilidad a mis dedos. Decía así: ‘El cartero espera que sigas teniendo un buen día. Mira en tu buzón’.
De nuevo al metro con mi amigo, que le prometí acompañarle a una tienda de Islas Filipinas para ver precios de tablas de snow. Asi que fuimos, estuvimos un rato en la tienda y otra vez al metro, nos bajamos en Quintana y nos despedimos, él se iba su casa en bus y yo al Calero andando. Llego y estoy un rato con otros amigos míos, hacía frío y no aguantamos mucho en el parque. Volví a casa y bronca de mis padres..que si no estudio nada.. (algo bastante típico) pero esta vez fue bastante larga, mientras en el chat, Laura me preguntaba que si había sido yo el que había ido a su portal y la había mandado mensajes…me hize el loco y la dije que no podía hablar debido a la bronca de aquel momento.
Después de la bronca tocaba cenar y luego me encontré un sms de ella que decía ‘Ha llegado el momento de que desveles tu anonimato? xD un detallazo, mis felicitaciones xDD pero dime quién eres no?’ y contesté ‘Todavia no me voy a desenmascarar pero espero haberte dado un buen día!’
Y aquí concluye la historia de ese día.
Tan solo una apariencia, pero en realidad puede ser especial cualquier día normal. Por eso este día normal quiero que sea tu día especial y por qué no un buen día. Por eso te dejo esta canción. ¡Have a Nice Day!' La nota estaba acompañada dentro del sobre por un mp3 con una canción: Have a Nice Day – Bon Jovi. Me tocaba ya salir del portal pero no se abría la puerta. Busqué el típico botón para abrir la puerta pero sin éxito hasta que bajó una señora y lo pulsó ella. Le mandé otro sms para que encontrara el sobre en su buzón. Me costó escribirlo porque el frío y el viento quitaban agilidad a mis dedos. Decía así: ‘El cartero espera que sigas teniendo un buen día. Mira en tu buzón’.
De nuevo al metro con mi amigo, que le prometí acompañarle a una tienda de Islas Filipinas para ver precios de tablas de snow. Asi que fuimos, estuvimos un rato en la tienda y otra vez al metro, nos bajamos en Quintana y nos despedimos, él se iba su casa en bus y yo al Calero andando. Llego y estoy un rato con otros amigos míos, hacía frío y no aguantamos mucho en el parque. Volví a casa y bronca de mis padres..que si no estudio nada.. (algo bastante típico) pero esta vez fue bastante larga, mientras en el chat, Laura me preguntaba que si había sido yo el que había ido a su portal y la había mandado mensajes…me hize el loco y la dije que no podía hablar debido a la bronca de aquel momento.
Después de la bronca tocaba cenar y luego me encontré un sms de ella que decía ‘Ha llegado el momento de que desveles tu anonimato? xD un detallazo, mis felicitaciones xDD pero dime quién eres no?’ y contesté ‘Todavia no me voy a desenmascarar pero espero haberte dado un buen día!’
Y aquí concluye la historia de ese día.
miércoles, 19 de enero de 2011
martes, 18 de enero de 2011
domingo, 9 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Holaquétal.
¿Sabes cómo las partículas subatómicas no obedecen las leyes de la física? Ellas actúan acorde a la oportunidad, al caos, a la coincidencia. Corren dentro de otras en medio del universo, y ¡bang! Energía. Nosotros hacemos lo mismo. Eso es lo grandioso acerca del universo. Es impredecible. Es por eso que es divertido.
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