¿Quién de aquí es perfecto?, nadie.
Entre síes y noes enfrentados, la razón se la llevó el aire.
"Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Sólo soy una mujer jodida que busca su propia paz de espíritu, no me asignes la tuya... "
Tantas emociones aquí no caben..

domingo, 20 de enero de 2013

TÚ eres el resultado de ti mismo.

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque,fundamentalmente, TÚ has hecho tu vida. 
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigiéndote. 
El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error
Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer; las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón. 
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar. 
No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño; recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu
fracaso
. Sihas sido el ignorante, el irresponsable, TÚ únicamente, TÚ, nadie
pudo haberlo sido por ti.
 

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu 
futuro es tu presente. 
Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los violentos, a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes 
vencieron a pesar de todo. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán. Aprende a nacer del dolor y a ser más grande, que es el más grande de los obstáculos. Mírate en el espejo de ti mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte. 
Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo, reconociéndote a ti mismo, más libre y fuerte, y dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque mismo eres el destino y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino
Levántate y mira por las montañas y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de la vida. 

Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda